miércoles, 13 de octubre de 2010

"POR ESA TAL LIBERTAD"

POR ESA TAL LIBERTAD

La conocí poco mas de una década, la recuerdo bien, ¡fue una noche de frío y tequila¡ allá por un lugar lleno de protestas y tráfico, vestía de rojo y usaba tacón alto, con una mirada encantadora me enamoro.
Le insinúe mi amor, burlándose se alejo con ese andar de mujer fatal.
Nunca la olvide, me dijeron que vivía en el sur y fui a buscarla. Sobreviviendo con poca comida y desafiando ríos sin saber nadar llegue a su casa pero ya se había ido, salio una vecina con la novedad que se fue al norte, no me di por vencido y cruce el desierto sin agua y soporte las violentas tolvaneras iniciadas con esas bofetadas de mas cuarenta grados. Cuando toque su puerta, salio y me observo con lastima, me hizo el amor insaciablemente pero se aburrió de mi rápidamente y una mañana de otoño encontré su cama vacía, con una nota donde nombraba la gran ciudad.
Me quede un tiempo en la tierra de los irritilas tratando de ya no pensarla, dios me mando un par de querubines y alguien a quien amar pero mi necedad y ese amor enfermizo “a esa tal libertad” me regreso donde la encontré y espero ahora si casarme con ella y que no sea en vano haber dejado el amor de mi vida y las lagrimas de mis hijas secarse en mi hombro al momento de mi partida.
Ahora que vivimos juntos, no se que tanto la amo, no se si la busque a ella o siempre me busque a mi.